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miércoles, 21 de marzo de 2012

Se buscan personas mayores de 45 años para trabajar en LIBERTAD S.L.


Te propongo trabajar en la nueva empresa que voy a crear en la España del siglo XXI. 

Se llamará LIBERTAD aunque algunos me aconsejan que la llame UTOPÍA.

El primer requisito que debes cumplir es ser mayor de 45 años, el segundo haber perdido la esperanza de encontrar un trabajo por cuenta ajena 'normal' y el tercero, tener necesidad  y ganas de trabajar apasionadamente en un gran proyecto durante los próximos años.

Te ofrezco una tarea a desarrollar adecuada a tu experiencia, a tu capacidad y a tu gusto y, además, pretendo pagarte una cantidad acorde a dicha tarea.

Te garantizo que te sentirás muy satisfecho con la retribución básica que voy a ofrecerte (que siempre te permitirá llevarte para casa cada mes una cifra superior a 2.000 € netos) pero, aún así, me comprometo a pagarte mucho más si la empresa consigue los beneficios esperados.

Por supuesto te abonaré por adelantado cualquier tipo de gasto en el que necesites incurrir para el desarrollo de tu labor y pondré a tu disposición los materiales y medios técnicos adecuados para la tarea que realices en cada momento.

Intentaré que el horario que dediques a tu trabajo se circunscriba a los primeros cinco días de la semana y que el viernes a partir de las 15 h la única profesión que debas ejercer sea la de miembro de tu familia, sea ésta del tipo que sea.

Disfrutarás de 30 días laborables al año en los que no estarás obligado a realizar tu tarea, sin embargo recibirás la misma retribución que si estuvieses haciéndola.

De un modo u otro ambos cumpliremos con la legalidad  en materia fiscal y laboral, siendo la empresa la que se encargue de todos los gastos y trámites administrativos que ello lleve aparejado. 

Formalizaremos un contrato entre ambos en donde quedará recogida cuál es tu tarea, cuál es el método para hacerla y cuáles las condiciones de tiempo y retribución fija y variable para llevarla a cabo. 

Además recogeremos en ese mismo contrato una cláusula que especifique que, el día en que no desees seguir colaborando en el proyecto, podrás marcharte sin 'rencores' y que, el día en que lo desee yo, también tú te marcharás sin 'rencores'. 

En ambos casos nos avisaremos con un mes de antelación y no tendremos derecho a litigar entre nosotros ni a exigir al otro más allá que lo que es lógico: tú, que yo te pague el trabajo de ese último mes y yo, que tú acabes la tarea que te hubiese sido asignada para esos últimos días. 

Si te ha convencido esta propuesta mándame tu CV  y te enviaré la descripción del puesto que más se adapte a ti en LIBERTAD S.L.

Si no te ha convencido, lo siento. Espero que tengas suerte y encuentres lo que buscas en alguna de las empresas del siglo XX que todavía existen en España.  



miércoles, 14 de marzo de 2012

Cuestión de semántica...


No hay trabajo. No hay consumo. No hay trabajo. No hay recaudación. No hay trabajo. No hay política social. No hay trabajo. No hay crédito. No hay trabajo. No hay pago de deuda. No hay trabajo. No hay estabilidad. No hay trabajo. No hay futuro.


Según la RAE, entre muchos otros significados, el trabajo es una "penalidad, molestia, tormento o suceso infeliz".


Ahora me explico por qué algunas personas no quieren empezar a  trabajar.

Y si le pedimos a la RAE que nos defina "trabajos" la cosa se vuelve todavía más cruda ya que nos dice que significa "estrechez, miseria y pobreza o necesidad con que se pasa la vida".

Ahora me explico por qué algunas personas quieren dejar de trabajar.

Algo falla. Parece que la solución para todos nuestros males es que haya trabajo y resulta que trabajar es algo horrible, tóxico, algo que nos hará infelices.

Si me permitís una reflexión, quizá el trabajo sea sólo un medio para conseguir un fin (generalmente el dinero que necesitamos para seguir dentro del sistema), esto me hace pensar entonces que el dinero es más importante que el trabajo (el fin justifica los medios).

Hay dinero. Hay consumo. Hay dinero. Hay recaudación. Hay dinero. Hay política social. Hay dinero. Hay crédito. Hay dinero. Hay pago de deuda. Hay dinero. Hay estabilidad. Hay dinero. Hay futuro.

¡Pues vaya desastre!  Tenemos que dedicar nuestra vida a trabajar hasta que consigamos el suficiente dinero para dejar de hacerlo, cosa que es muy probable que no suceda nunca.

¿Y si fuese una cuestión semántica?

Propongo cambiar la palabra 'trabajo' por la palabra 'pasatiempo' que, según el DRAE, significa  "Diversión y entretenimiento en que se pasa el rato".

Ahora, por lo menos, el medio para conseguir el fin suena bien ¿verdad?

Me viene a la mente una pregunta relacionada con esta elucubración ¿seremos capaces de conseguir el dinero necesario para estar en el sistema haciendo algo que nos divierta y nos entretenga?

Si tienes alma de empresario y logras crear o participar en un proyecto serio que te apasione, te garantizo que sí. 

Conseguirás 'pasar el rato' entretenido, divirtiéndote y, con un poco de suerte, el dinero dejará de ser un fin en sí mismo.  

Otra solución es cambiar el sistema y abandonar el dinero como elemento clave del mismo. Yo no me veo con ganas ni tiempo suficiente para intentarlo. Es producto de mi forma de entender la vida, soy más del Carpe Diem que de la Ciencia Ficción.
  








  


martes, 6 de marzo de 2012

La prensa dice...


No hay huevos.
 La locura de ser emprendedor en España.
 

Lo que todavía nadie se había atrevido a escribir sobre el riesgo de montar un pequeño negocio en nuestro país. Manuel Dafonte Catoira se arriesga a hablar, como él dice, “desde la ruina”.
 


Madrid, 6 de marzo de 2012. La visión más sincera de lo que significa ser pequeño empresario hoy en día en España, contada desde la experiencia de un empresario arruinado que todavía sigue creyendo en el emprendimiento como única salida a la crisis.
Manuel Dafonte Catoira, en su libro “No hay huevos. La locura de ser emprendedor en España”   nos alerta sobre varios aspectos de la creación de empresas que deberíamos tener en cuenta para que nunca podamos decir eso de  “es que yo no sabía…”
En menos de una hora devoraremos las cien páginas de este libro donde la autenticidad del relato sólo puede estar basada en una de las más duras experiencias profesionales y personales que se pueden vivir como empresario: la ruina
Empresarios ilusionados, nunca ilusos.
Manuel Dafonte Catoira nos propone una reflexión sobre los tres factores que viven inseparablemente unidos en un emprendedor: la locura, la ilusión y la experiencia. Cuando hay poca experiencia se exageran los otros dos y cuando sobra experiencia, la locura y la ilusión se oscurecen.
Tan mala, según el autor, una situación como la otra. “Emprender con éxito es acertar con la combinación ideal de experiencia, ilusión y locura.    
Divulgador empresarial con más de 20 años de experiencia como empresario, se ha especializado en lo que él mismo denomina  “Terapia empresarial” desde que se arruinó en 2008.
Esa ‘terapia’ consiste en aconsejar gratuitamente desde su experiencia dual (éxito-fracaso) a pequeños empresarios que puedan estar enfrentándose a cualquier dificultad grave en su negocio.
Por otro lado, desde su firme convicción de que sólo creando pequeñas empresas rentables saldremos de esta crisis, se dedica a asesorar a emprendedores en la fase previa al lanzamiento de sus proyectos.

sábado, 3 de marzo de 2012

Zombieland (más libro)


Cálmate y deja de tomar pastillas, seguro que algo podrás hacer con tu vida en otro país, porque lo que es aquí, en España, acabas de convertirte en un zombi.

Eres un ‘muerto viviente’ para el sistema: estás muerto pero andas deambulando por ahí creyéndote vivo (en los primeros momentos) como queriendo participar en el sistema económico de los vivos.

Desde ahora mismo te digo que no podrás hacerlo jamás tu solo, necesitas uno o varios cómplices.

Cuando tu ‘negocio’ ha cerrado (no sería muy buen negocio o España un buen sitio para él) y no has podido hacer frente a tus deudas, tarde o temprano irán a por ti, a por tus cuentas, tus propiedades, a por tu futuro.

Lo mejor es que lo asumas cuanto antes y que te prepares.